lunes, 16 de julio de 2012

FUNCIONES DEL ENCEFALO


El encéfalo es el órgano que controla todo el funcionamiento del cuerpo. Realiza un control voluntario e involuntario. También es el órgano del pensamiento y del razonamiento.
Está situado en el interior del cráneo y formado, entre otras, por las siguientes estructuras: telencéfalo, diencéfalo, mielencéfalo y metencéfalo.
Cerebro
El cerebro es la única estructura consciente del encéfalo, es decir, la que se ocupa de las funciones voluntarias. En su capa más externa, la corteza, se analizan los informes sensoriales, se procesan los datos y se elaboran las órdenes motoras voluntarias adecuadas para cada caso. El cerebro es también responsable de las funciones superiores especialmente desarrolladas en el ser humano, como el lenguaje, el aprendizaje, la creatividad, la voluntad, la memoria, el pensamiento y la interpretación de las sensaciones y emociones. Todas estas funciones se llevan a cabo también en la corteza cerebral, que en el ser humano está especialmente desarrollada. De ahí que la superficie del cerebro aparezca tan plegada y llena de surcos.
Hipotálamo
El hipotálamo controla funciones involuntarias, como la ingestión de sólidos y de líquidos, la temperatura corporal y la presión sanguínea. También influye sobre el sistema endocrino, pues controla la secreción de algunas neuronas por la hipófisis.
1. Telencéfalo
El telencéfalo es la única estructura consciente del encéfalo, es decir, la que se ocupa de las funciones voluntarias. Se encuentra dividido por un surco en dos zonas o hemisferios: el izquierdo y el derecho. La superficie de ambos hemisferios está replegada, dando lugar a circunvoluciones. La capa más externa o corteza cerebral está formada por sustancia gris, constituida por los cuerpos celulares y las dendritas de las neuronas. La zona más interna se denomina sustancia blanca y compuesta por los axones recubiertos de mielina. En el cerebro se analizan los informes sensoriales, se procesan los datos y se elaboran órdenes motoras voluntarias en cada caso. También es la parte responsable del pensamiento, la memoria, el lenguaje, el aprendizaje, y de muchas funciones vitales, como el sueño, el movimiento corporal, el hambre, la sed, etc.
2. Diencéfalo: hipotálamo y tálamo
En el hipotálamo están los centros que regulan funciones involuntarias, como el apetito, la temperatura corporal y el equilibrio hídrico, entre otras funciones. También influye sobre el sistema endocrino, pues produce neurohormonas que regulan las glándulas endocrinas.

El tálamo es la parte del diencéfalo por el que pasan todas las vías sensitivas (excepto las olfatorias) que van a la corteza cerebral. Actúa, por tanto, como filtro de los informes sensitivos y solo deja pasar aquellos que tienen importancia.

Esta función es muy relevante, ya que el cerebro no podría procesar todos los estímulos que nos llegan a la vez, procedentes de sentidos tan activos como la vista y el oído. Así podemos prestar atención a aquello que nos interesa en cada momento o que requiere una respuesta rápida por constituir una amenaza o un peligro.
3. Metencéfalo
También llamado cerebelo. Se encarga del mantenimiento del equilibrio y de la coordinación de los movimientos voluntarios. Recibe información de la situación de los músculos esqueléticos, así como de las órdenes que estos reciben desde otras estructuras del sistema nervioso. Es decir, conoce el estado del músculo, los tendones y las articulaciones, y realiza los ajustes necesarios para que los movimientos corporales sean suaves y precisos. Además, participa en el control de la postura corporal y recibe información de los ojos y los oídos.
4. Mielencéfalo
También llamado bulbo raquídeo, se encuentra en la base del cerebro. Controla numerosas funciones vitales, como el latido cardíaco, la respiración, la contracción de los vasos sanguíneos, la deglución y los reflejos vegetativos de protección (tos, vómito, hipo, estornudo).


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